Por fin es verano! Los días, las horas, los minutos y los segundos van pasando y la chica rubia de los ojos verdes sigue preguntándose que va a hacer con su vida el resto del verano. Podría leer, escuchar música, irse de compras (siempre ayuda)...pero ninguna de estas cosas la sirven. Ella se imaginaba el verano de su vida después de haber acabado bachillerato y la selectividad, y hasta ahora el verano sólo ha sido genial una semana pero... ¿y el resto de los días? ¿qué puede hacer para dejar de pensar en cosas que no merecen la pena? ¿qué puede hacer para dejar de rayarse por cosas sin sentido? ¿qué puede hacer para dejar de estar tan susceptible? Y es que últimamente todo la sienta mal, la afecta, está más sensible de lo normal y ni ella ni nadie puede contestar esas preguntas.
Cada día se encierra entre las cuatro paredes azules de su habitación intentando buscar respuesta a cada una de las preguntas que rondan su cabeza pero...NADA, no consigue dar con las respuestas.
Pero ahí está ella otra vez, la chica rubia de los ojos verdes sonriendo como siempre (o al menos eso intenta), parece que ya nada la afecta y de pronto lo que parece que la hacia falta para superar esta mala racha aparece doblando la esquina de la calle, ahí esta él con sus ray-ban, su pelo rubio tan despeinado como siempre, sus ojos verdes y su barba de tres días. No lo sabía o no quería darse cuenta pero la clave de su felicidad se encontraba en él. Sí, a pesar de las "discusiones", las rayadas, "los celos"...él tiene la clave de su felicidad.
Y es ahí cuando la chica rubia de los ojos verdes se da cuenta de que cuando está con él nada importa, siente que el mundo se detiene y que no existe nada alrededor de ellos, siente que un beso suyo hace que se detenga el tiempo, desea poder dormir todos y cada uno de los días que la restan de vida con él apoyada en su pecho mientras él la abraza y la acaricia el pelo, la encantaría estar con él todo el tiempo porque para ella no hay peor sensación que la de echarle de menos.
Y cuando "aterriza" en el mundo real se da cuenta de que el chico del pelo rubio despeinado no está, ni rastro de él, ni rastro de sus ojos verdes que la hipnotizan, ni rastro de sus ray-ban, ni rastro de su sonrisa....
Y es entonces cuando esa sensación que lleva teniendo desde hace una semana vuelve, por unos segundos la chica rubia de los ojos verdes se había sentido plena y pensaba qu esa sensación de vacio había desaparecido y es que no lo sabía aún pero el chico del pelo rubio despeinado la completa hace que los problemas se vayan y eso a ella la basta para ser feliz.
Y es que su FElICIDAD, aunque él no lo sepa, depende de él, del chico del pelo rubio despeinado.
Y ahí esta ella la chia rubia de los ojos verdes, viajando en un avión sin ni siquiera acordarse de adonde va.
Esta dormida, pensando en sabe que cosas, sumergida en sus pensamientos, pensamientos que no deben ser buenos a juzgar por los chillidos que casi pueden oírse desde la otra punta del avión.
Piensa en todo lo que ha vivido este año, las cosas buenas y las no tan buenas, cada uno de los momentos con sus amigas, con el chico más maravilloso del mundo...
Todavía no se ha ido y ya echa de menos a todos y cada uno de ellos. Piensa, y vuelve a pensar que pasará este año cuando empiece la universidad, ¿seguirá manteniendo el contacto con sus amigas? ¿se olvidarán de ella? ¿se olvidará de ellas?
Son preguntas que no puede contestar ahora, por el momento. Dicen que el tiempo pone a cada uno en su lugar pero ella sólo desea poder seguir con sus amigas viviendo momentos iguales que los de este año, poder seguir haciendo locuras con ellas, poder perderse por las calles de cualquier ciudad, seguir yendo de fiesta con ellas, seguir con sus locuras y paridas que sólo ellas entienden...
Tal vez no siempre han pasado buenos momentos este año pero siempre han podido contar las unas con las otras, con saber que ahí estarían las demás disponibles a cualquier hora de la madrugada para atender las rayadas de cualquiera, para sacarse una sonrisa unas a otras, o las que hagan falta...
Pensar en todos y cada uno de los momentos que han pasado las 7 juntas hace que se la salten las lágrimas.
Y ahí esta de nuevo, la chica rubia de los ojos verdes, mostrando que no es tan fuerte como parece. Tiene miedo, miedo de que las cosas cambien y ya no sean nunca más como hasta ahora. Nunca antes se había parado a pensar lo importantes que eran para ella, se lo ha dicho a ellas muchas veces, tantas que hasta deben de estar aburridas de escucharlo, pero nunca se había parado a pensar lo importantes que son para ella. Puede que este año conozca a más gente pero espera, desea y quiere por encima de todo seguir manteniendo el contacto con cada una de ellas porque las adora y ellas lo saben, y si no es así ya va siendo hora de que lo sepan.
Atrás quedaron esos días en que el sol era testigo del amor que nos teníamos y...
¿ahora donde se ha escondido el sol?
Jugar al escondite nunca fue mi punto fuerte, nunca se me dio bien eso de buscar a la gente,
yo era más de esconderme y que me buscasen pero ahora ya me he cansado de jugar.
Sólo quiero sentir, sentir ¿es que pido tanto?
Va a ser razón cuando dicen eso de: unos tanto y otros tan poco.
Sólo quiero sentir esa "pequeña" cosa llamada amor