Ya son 20 años, 175200 horas, 10512000 minutos y 630720000 segundos, que se dice pronto, con ella, H! Son infinidad de cosas vividas, de secretos compartidos, de noches hablando sin, en realidad, hacer nada más interesante que eso, hablar. Cuando estoy con ella TODO es diferente, mejor. Una simple conversación o unas risas tontas ayudan que todo sea más fácil. Y es que este año han pasado demasiadas cosas que han hecho que todo sea diferente, que pueda confiar más en ella, que me han ayudado a saber que siempre que lo necesite voy a poder contar con ella... Últimamente no nos vemos mucho pero eso no importa porque se que está ahí, no hace falta que haga nada más. Una cena o un finde en Madrid viendo a TPR puede ser lo mejor del mundo si estoy con ella. Sabe que este no ha sido un buen año para mi, que "estoy diferente", pero a pesar de todo ella sigue estando conmigo en todo momento y aunque esto puede parecer un discurso de niñas de 15 años, y probablemente lo sea, solo quería que supiese lo que significa para mi que siga estando conmigo y me siga apoyando en todo, o casi todo, y siga siendo mi amiga. Porque estos 20 años para mi solo son los primeros de algo que se que va a ser para siempre.
Hacía mucho tiempo que no me sentía así, tan ilusionada con alguien, nunca había sentido esto que siento. Por un lado me siento feliz, pero por otro lado tengo miedo, miedo de sentir más por él que él por mi, miedo a que me vuelvan a hacer daño, miedo a volver a sufrir, miedo a que esto algún día tenga fin....
Ya son 378 días junto a él, el chico rubio del pelo despeinado, y parece mucho tiempo pero se me ha pasado volando y es que es increíble lo rápido que pasa el tiempo cuando estas feliz y a gusto con esa persona que hace que tengas un motivo por el que levantarte cada mañana y un motivo por el que soñar cuando te acuestas.
Cada día que pasa me paro a pensar en todos y cada uno de los momentos vividos con él, cada pelea, cada reconciliación, cada beso, cada caricia, cada abrazo, cada sonrisa...y es que no hay nada que me guste más que estar cada minuto de mi tiempo con él, me encanta que me agarre fuerte por la cintura cuando tengo frío, me encanta sentir como se pierde su mano entre mi pelo cuando me esta besando, que me coja en brazos mientras me sonríe, me encantan todos y cada uno de los momentos que he pasado con el en este año porque ahora siento que no quiero estar con nadie más y que él es lo más importante que tengo.
Ya se empieza a notar el otoño. Suspira entre calada y calada del cigarrillo. Se asoma a la ventana y mira la gente pasar, oye la risa de algunos niños probablemente jugando en algún parque cercano y entre gente, risas, el ruido de los coches y el piar de los pájaros sólo piensa en una canción,TRUE LOVE. You're the only love I've ever known butI hate you, I really hate you, so much.
4 de septiembre, 2:00 de la madrugada de un día como cualquier otro. y ahí esta ella, la chica rubia de los ojos verdes, tumbada en la cama y con el ordenador entre las piernas. No sabe muy bien porque aún no esta dormida, quiza sólo este buscando una escusa para no pensar en él; no pensar en sus miradas, en sus gestos, sus besos, en el tacto de su piel... Podría irse a dormir pero eso no garantiza que él no vaya a colarse en sus sueños como cada noche. Cada día que pasa está más ilusionada con él pero a pesar de eso siente que él, el chico rubio del pelo despeinado, no puede estar dentro de su cabeza las 24 horas del día, tal vez eso es lo que le gustaría a él pero también es lo que le gustaría a ella. Más que el esatr pensando en él, cosa que ya hace, la gustaría poder estar con él todo el tiempo; cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo... Cada milésima de segundo que pasa sin él es una tortura para ella y la chica rubia de los ojos verdes ya no sabe que hacer, ni siquiera la coca cola y el helado de caramelo pueden hacer que deje de pensar en él, su amor,el chico rubio del pelo despeinado.
Por fin es verano! Los días, las horas, los minutos y los segundos van pasando y la chica rubia de los ojos verdes sigue preguntándose que va a hacer con su vida el resto del verano. Podría leer, escuchar música, irse de compras (siempre ayuda)...pero ninguna de estas cosas la sirven. Ella se imaginaba el verano de su vida después de haber acabado bachillerato y la selectividad, y hasta ahora el verano sólo ha sido genial una semana pero... ¿y el resto de los días? ¿qué puede hacer para dejar de pensar en cosas que no merecen la pena? ¿qué puede hacer para dejar de rayarse por cosas sin sentido? ¿qué puede hacer para dejar de estar tan susceptible? Y es que últimamente todo la sienta mal, la afecta, está más sensible de lo normal y ni ella ni nadie puede contestar esas preguntas.
Cada día se encierra entre las cuatro paredes azules de su habitación intentando buscar respuesta a cada una de las preguntas que rondan su cabeza pero...NADA, no consigue dar con las respuestas.
Pero ahí está ella otra vez, la chica rubia de los ojos verdes sonriendo como siempre (o al menos eso intenta), parece que ya nada la afecta y de pronto lo que parece que la hacia falta para superar esta mala racha aparece doblando la esquina de la calle, ahí esta él con sus ray-ban, su pelo rubio tan despeinado como siempre, sus ojos verdes y su barba de tres días. No lo sabía o no quería darse cuenta pero la clave de su felicidad se encontraba en él. Sí, a pesar de las "discusiones", las rayadas, "los celos"...él tiene la clave de su felicidad.
Y es ahí cuando la chica rubia de los ojos verdes se da cuenta de que cuando está con él nada importa, siente que el mundo se detiene y que no existe nada alrededor de ellos, siente que un beso suyo hace que se detenga el tiempo, desea poder dormir todos y cada uno de los días que la restan de vida con él apoyada en su pecho mientras él la abraza y la acaricia el pelo, la encantaría estar con él todo el tiempo porque para ella no hay peor sensación que la de echarle de menos.
Y cuando "aterriza" en el mundo real se da cuenta de que el chico del pelo rubio despeinado no está, ni rastro de él, ni rastro de sus ojos verdes que la hipnotizan, ni rastro de sus ray-ban, ni rastro de su sonrisa....
Y es entonces cuando esa sensación que lleva teniendo desde hace una semana vuelve, por unos segundos la chica rubia de los ojos verdes se había sentido plena y pensaba qu esa sensación de vacio había desaparecido y es que no lo sabía aún pero el chico del pelo rubio despeinado la completa hace que los problemas se vayan y eso a ella la basta para ser feliz.
Y es que su FElICIDAD, aunque él no lo sepa, depende de él, del chico del pelo rubio despeinado.
Y ahí esta ella la chia rubia de los ojos verdes, viajando en un avión sin ni siquiera acordarse de adonde va.
Esta dormida, pensando en sabe que cosas, sumergida en sus pensamientos, pensamientos que no deben ser buenos a juzgar por los chillidos que casi pueden oírse desde la otra punta del avión.
Piensa en todo lo que ha vivido este año, las cosas buenas y las no tan buenas, cada uno de los momentos con sus amigas, con el chico más maravilloso del mundo...
Todavía no se ha ido y ya echa de menos a todos y cada uno de ellos. Piensa, y vuelve a pensar que pasará este año cuando empiece la universidad, ¿seguirá manteniendo el contacto con sus amigas? ¿se olvidarán de ella? ¿se olvidará de ellas?
Son preguntas que no puede contestar ahora, por el momento. Dicen que el tiempo pone a cada uno en su lugar pero ella sólo desea poder seguir con sus amigas viviendo momentos iguales que los de este año, poder seguir haciendo locuras con ellas, poder perderse por las calles de cualquier ciudad, seguir yendo de fiesta con ellas, seguir con sus locuras y paridas que sólo ellas entienden...
Tal vez no siempre han pasado buenos momentos este año pero siempre han podido contar las unas con las otras, con saber que ahí estarían las demás disponibles a cualquier hora de la madrugada para atender las rayadas de cualquiera, para sacarse una sonrisa unas a otras, o las que hagan falta...
Pensar en todos y cada uno de los momentos que han pasado las 7 juntas hace que se la salten las lágrimas.
Y ahí esta de nuevo, la chica rubia de los ojos verdes, mostrando que no es tan fuerte como parece. Tiene miedo, miedo de que las cosas cambien y ya no sean nunca más como hasta ahora. Nunca antes se había parado a pensar lo importantes que eran para ella, se lo ha dicho a ellas muchas veces, tantas que hasta deben de estar aburridas de escucharlo, pero nunca se había parado a pensar lo importantes que son para ella. Puede que este año conozca a más gente pero espera, desea y quiere por encima de todo seguir manteniendo el contacto con cada una de ellas porque las adora y ellas lo saben, y si no es así ya va siendo hora de que lo sepan.
Atrás quedaron esos días en que el sol era testigo del amor que nos teníamos y...
¿ahora donde se ha escondido el sol?
Jugar al escondite nunca fue mi punto fuerte, nunca se me dio bien eso de buscar a la gente,
yo era más de esconderme y que me buscasen pero ahora ya me he cansado de jugar.
Sólo quiero sentir, sentir ¿es que pido tanto?
Va a ser razón cuando dicen eso de: unos tanto y otros tan poco.
Sólo quiero sentir esa "pequeña" cosa llamada amor
De todo menos de todo lo importante se llenó la habitación, el odio estaba tan sólo a un paso de los dos, se están quemando las miradas de los dos. Dime que va a ser de nosotros si nos perdemos poco a poco cada día un poco más.
Me gustaría nadar por las calles hablando de ti, pensar siempre en ti contar hasta tres sin saber que pueda pasar, reír para ti llorar porque sí, aunque no quieres darte cuenta sabes que nos vamos perdiendo poco a poco cada día un poco mas. Y es que mi corazón se ha cansado de esperar.
Me gustaría estar como aquel día en que el alba me sorprendió contando las líneas de luz que dejan tus persianas pero ahora no puedo dejar de mirar tu espalda rayada y saber que estamos a años luz.
Tú soñabas con volar, con dormir boca abajo colgado de un globo de gas, hablar con los bancos del parque, que en pleno verano se pusiese a nevar pero desde los bancos de Madrid no se puede ver el mar y perdona que te diga pero esto no es la vida al reves y ni mucho menos 1 + 1=7. Puede que en la vida al reves se piense con los pies y este mundo demente muchas veces parece que vive en un mundo al revés así que siguiendo la tradición de este mundo de pensar al revés voy a saltarme las normas y a jugar a las cartas usando tus cartas de amor.
Hoy es una tarde normal y corriente como otra cualquiera de primavera, ¿cómo otra cualquiera? no, en realidad no parece primavera, el frío, la lluvia...hacen que parezca que todavía estamos en invierno.
Y ahí está ella, la chica de los ojos verdes y el pelo rubio, paseando por la calle mientras escucha -teardrops on my guitar-
Observa sorprendida la rapidez con la que la gente avanza por la calle quien sabe a donde. Va pensando en su cosas escuchando con atención cada frase de la canción "I wonder if he knows he's all I think about at night", esta tan concentrada en sus pensamientos que no se ha dado cuenta de que él acaba de pasar justo a su lado, rozándola con la mano. Se gira un instante y ahí está él, con su abrigo de cuadros, su pelo rubio, con sus ojos verdes, con esa sonrisa que tanto la encanta...
De repente empieza a llover pero ella sigue como una idiota mirándole olvidándose de la lluvia que poco a poco va mojando su pelo, mientras el agua va cayendo por su cara. Por un momento vuelve al mundo real y saca el paraguas del bolso. Poco después decide volver a sumergirse en ese mundo que tanto la gusta, ese mundo en el que todo es posible, un mundo en el que imaginarse estando con él no es algo imposible, un mundo en el que el lema es "two is better than one".
Ahí esta ella, sentada en la cama mirando por la ventana, aburrida, juega con su pelo haciendo y deshaciéndose trenzas y se da cuenta de lo rápido que pasa el tiempo.
Se da cuenta de que atrás quedó esa chica que escuchaba los Backstreet Boys o las Spice Girls ahora prefiere escuchar Pink, The Pretty Reckless o Boys Like Girls, que ahora sus películas favoritas son Bailame el agua y Sexo en Nueva York, que ahora ha pasado de beber zumos de piña a beber coca-cola y café, aunque sea muy azucarado, esa chica que no puede salir de casa sin el gloss metido en el bolso, esa chica que cada día se pinta las uñas de un color diferente, esa chica a la que no la supone ningún esfuerzo decir te quiero...
Pero en realidad no la importa como ha cambiado desde que era una niña ni siquiera se había parado a pensarlo hasta ahora. Ahora sólo piensa: "¿cómo sería volver a ser esa niña que creía que todo era posible?"
Y por si alguien se lo pregunta sí, esa chica soy yo.